lunes, 4 de junio de 2012

Preguntas


Muchas veces nos preguntamos el por qué de la vida, el por qué de nuestra existencia, porque nuestros actos, sueños, sentimientos. El por qué de las cosas, de los momentos, de las ilusiones pero también de las decepciones, porque, porque y porque, siempre dudamos, siempre tenemos preguntas que por desgracia la mayoría de las veces no podemos resolverlas. Nuestra vida está repleta de buenos y malos momentos, de dudas, ilusiones, aspiraciones, pero ¿qué sentido tiene todo esto? Muchas veces no somos capaces de ver lo que nos rodea pues somos demasiado egocéntricos y no nos fijamos en los pequeños detalles que nos rodean: una sonrisa, un beso, un amanecer, una puesta de sol, un simple saludo, el sonido del mar, la lluvia, el viento o simplemente el silencio. Vivimos con miedo, miedo a lo desconocido, a lo que nos rodea, a actuar mal, a la muerte, a la tristeza e incluso a veces a la vida, a la rutina, a dejarnos conocer y a conocer a los demás. Siempre llenos de inseguridades, miedos, decepciones, falsedades, tristezas y estos momentos marcan de forma drástica nuestras vidas. A lo largo de la vida cometemos muchos errores, errores que nos pasaran factura, o que a los dos días olvidaremos, pero el mayor error que podemos cometer es llegar a olvidar como somos, como nos sentimos, solo pretender fingir algo que no somos para aspirar a una vida mejor, a tener el mejor trabajo, una vida perfecta, pero eso no existe. Somos muy superficiales pues aspiramos a lo material, egoístas ya que muchas veces no damos oportunidades, crueles pues actuamos pensando en uno mismo y olvidamos a los demás, pero sobretodo egocéntricos. Pero esto debe cambiar, la vida no está hecha para que la llenemos de tristezas, egoísmo, decepciones, la vida está hecha para disfrutarla, para ser feliz, pero ante todo, para compartirla puesto que nadie en el mundo puede sobrevivir solo ya que aun que no lo creamos nunca vamos a estar solos, pues siempre habrá alguien que aun que no te des cuenta va a estar a tu lado, apoyándote en los momentos malos y disfrutando contigo de la vida en los buenos momentos. Yo me he caído miles y miles de veces, pero al final me he levantado, pero no lo habría conseguido sin esas personas que cada día con un simple detalle como una sonrisa hacían que luchar por levantarme, luchar por vivir mereciese la pena porque no sirve de nada engañarnos con que podemos solos ya que la vida esta para compartirla y disfrutarla con los demás porque al fin y al cabo son una parte esencial en nuestras vidas, nuestra felicidad, nuestras alegrías, nos mantienen vivos y aun que a veces te sientas solo, recuerda que en algún lugar hay alguien que aun que no le veas esta a tu lado, cuidando de ti

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