miércoles, 11 de abril de 2012

Adios

Hoy, miércoles 11 de abril, podría ser un día como otro cualquiera, el sol salió por la mañana e iluminó el cielo, los pájaros empezaron a cantar, las nubes adoptaron formas con las que cada persona será capaz de dejar rienda suelta a su imaginación y ver distintas figuras. Un  día como cualquier otro, la muchedumbre en la calle, los coches por la carretera, cada comerciante que ha ido a su puesto a trabajar, pero para mí no es un día cualquiera. Llevó ya bastante tiempo dándole vueltas y me he dado cuenta de que después de tantos llantos, enfados, desilusiones, decepciones de las que yo me desahogaba  escribiendo, ese consuelo ya no me es válido. Antes me inspiraba saber que tal vez alguien que leyese lo que escribo pudiese entenderme, pudiese soñar, pudiese sonreír, pudiese reflexionar o pudiese inspirarme como hago yo pero me he dado cuenta de que esto es inútil. Hoy, miércoles 11 de abril abandono uno de mis sueños que me ayudaban a aferrarme a este mundo loco, hoy dejo de escribir ya sea por un mes un año o tal vez para siempre pero para mí ya no tiene sentido escribir. Mis emociones, sentimientos, sueños, alegrías o tristezas a partir de ahora serán cosa mía porque ya no te puedes fiar de nadie ni dejar rienda suelta a tu libertad porque si no, acabarás mal.