martes, 20 de septiembre de 2011

-No sé cuando me enamoré de tí ni cuánto, porque no hay metros cúbicos ni litros para medir todo eso. Pero si se por qué... Porque cuando andas con catarro hueles a "vicks vaporub", porque tienes un hueco aquí, entre el hombro y el pecho, y cuando pongo mi cabeza me siento en casa, porque en todas las fotos que tengo tuyas sales siempre sonriendo, en todas... ¿Y tú por qué te enamoraste de mí?

-Yo no escogí enamorarme de tí, pero la primera vez que te besé nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo y fue increíble. La hora exacta de ese beso era las doce y diez, y quité la pila del reloj, para que se quedase la hora detenida PARA SIEMPRE. Parada. El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj PARA SIEMPRE y ya nunca sé qué hora es. Pero me da igual, y desde entonces miro constantemente el reloj.


domingo, 11 de septiembre de 2011


En la vida hay dos tipos de personas: las que son felices y las que no, y parece que las que son felices realmente solo están en las películas, porque puedes ser feliz en algunas ocasiones, pero son breves momentos a lo largo de tu vida, pero ¿y el resto? Durante los demás momentos de tu vida solo hay malos momentos, ya sea porque los ves, te lo cuentan o los padeces. Y esto es lo que verdaderamente te hace ser infeliz, porque aunque tienes a tu familia y a tus amigos necesitas algo mas, necesitas sentirte querida, que de verdad alguien te quiere, como un pez el agua o nosotros el aire para respirar, que alguien estará siempre para apoyarte cuando lo demás se derrumba, cuando ves que todo se te viene encima, alguien que sepas que siempre, en todo momento va a estar ahí como un soldado al pie del cañón y aquel que con un simple "hola" te arranque una sonrisa de los labios.